UN CLIP

Hace algún tiempo que desarrollé esta pequeña actividad de escritura creativa en clase tras la lectura de un pequeño reportaje que aparecía en el libro de texto y cuyo título era: «Inventos del siglo XX». En este texto se explicaba brevemente la historia de objetos que habían aparecido en el siglo XX como el Kleenex, el bolígrafo Bic o el Walkman. Este texto a mi parecer ya es obsoleto para muchos de nuestros alumnos, sin embargo se puede sacar provecho de él. La fuente que aparece citada en este texto es, literalmente, EL País Semanal (1990).

La actividad que realicé tiene dos partes: una destinada a la búsqueda de información y otra puramente creativa. Ambas las publico a continuación:

1.Elige un objeto que te llame la atención en casa y escribe su historia a modo de reportaje, como si pudieses incluir tu texto en el reportaje que hemos leído en clase. RECUERDA:

Debes usar la tercera persona del singular.

Elige un vocabulario lo más objetivo posible.

Explica el origen: cuándo y por qué se creó, cómo se difundió.

Ejemplo (fuente: Wikipedia):

En origen, el clip fue diseñado para sujetar etiquetas en textiles. La primera patente fue concedida a Samuel B. Fay en 1867, pero fue su compatriota estadounidense Erlman J. Wright quien lo patentó para sujetar papeles.

Sin embargo, se conoce que el origen del clip es noruego porque fue JOhan Vaaler quien solicitó la patente de clips de diversas formas en 1899. Esta última sería la forma más parecida al clip actual.

Como curiosidad, los clips hechos de alambre nunca fueron patentados, pero fueron producidos por la compañía británica The Gem Manufacturing Company en la década de 1890. De ahí que en algunos sitios aparezca el nombre de Gem Clip.

2. Imagina que eres el objeto cuyo reportaje has escrito. Relata tu vida en primera persona (Yo). Fíjate en este ejemplo.

Me levanté un día, como tantos otros, en mi casa, llena de compañeros de muchos colores. Entonces una mano pequeña y suave me cogió y me puso en su boca…¡Fue asqueroso! ¡Y no sólo por su saliva! El muy bestia decidió deformarme, abrir mi primera curva y con la punta del alambre jugaba a limpiarse los dientes, ¡será insensible este humano!
De repente, una voz dijo: “¡Marcos, deja el clip y coge el boli!” No sé quién era esa voz, pero fue mi salvación, o eso creía…La mano de Marcos (creo) me dejó en la mesa y entonces cogió un boli e hizo algo en una hoja, creo que un rayajo.
No sé cómo fue, pero su mano chocó conmigo y fue a parar al suelo. Ahí sigo, tirado y deformado, nadie parece verme, me han pisoteado y abandonado…Pues aquí sigo.



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